María Antonieta, víctima de su propaganda
Historia Moderna

María Antonieta, víctima de su propaganda

María Antonieta es una de las figuras históricas más reconocibles en la cultura general. Polémica a lo largo de su vida, la propaganda negativa contra su figura ha permanecido con el tiempo, misma propaganda que se usaría para condenarla a pena de muerte el 16 de octubre de 1793. No es de extrañar que si la mayor parte de su vida fue motivo de escrutinio público también ocurra lo mismo cuando fallece. En este artículo se explorará la creación de la imagen peyorativa de María Antonieta, iniciado mucho antes de la Revolución Francesa, durante su etapa como delfina de Francia, y que la acompañó por el resto de su vida.

Delfina de Francia

María Antonia Josefa Juana de Lorena, archiduquesa de Austria, nació el 2 de noviembre de 1755, siendo la decimoquinta hija del emperador Francisco I y María Teresa, reina de Hungría y Bohemia y archiduquesa de Austria. María Antonieta es una mala traducción de su nombre en francés, Marie-Antoinette, pero se utilizará en adelante por ser el nombre común por el que es conocidahoy en día.  

El 16 de mayo de 1770 se casó con el delfín Luis, nieto y heredero del rey Luis XV de Francia. Con este matrimonio, la emperatriz María Teresa, ya enviudada, esperaba ganar influencia en la corte de Versalles y poder establecer otras alianzas entre su familia y los Borbones. Sin embargo, su hija resultó ser una política poco eficaz, por lo que esta hubo de hacer gala de sus habilidades políticas y la dominancia que ejercía sobre el entorno de su hija, incluso en la distancia. Mantuvo negociaciones secretas con el cardenal de Rohan, en aquellos momentos embajador francés en Viena, además de enviar espías que controlaran a la delfina María Antonieta (Hyams, 2019, pp. 63-69).

En realidad, es difícil juzgar si la falta de capacidad de la delfina provenía de sus motivaciones o simplemente de los impedimentos por los que encontró al llegar a Versalles. Existían otras damas en la corte con sus propios intereses, que no deseaban la intervención de la delfina en política. Por un lado, estaba la condesa du Barry, la amante del rey Luis XV, quien aprovechó su relación sentimental para marcar su propia línea política y tratar de influir en los asuntos de gobierno. Por otro lado, estaba la hija mayor del rey, Adelaida, quien buscaba ganar influencia a costa de sus parientes, hasta el punto de animar a su padre a que tuviera amantes que le distrajeran de las cuestiones de gobierno.

Figura 1. María Antonieta con una rosa. Élisabeth Vigée-Lebrun. Licencia: Dominio público. Fuente.

Los entornos de estas damas facilitaron la difusión de una imagen contraria a María Antonieta, basándose principalmente en la austrofobia imperante en Francia (Hardman, 2019, p. 18). Al finalizar la guerra de sucesión polaca (1733-1738), el padre de María Antonieta había cedido el ducado de Lorena al suegro de Luis XV, lo que supuso la eventual anexión de Lorena a la Corona francesa (Jalabert, 2014). Como se vería en el juicio contra la reina, existía el temor de que la familia de María Antonieta reclamase los territorios que otrora fueron de ellos, por lo que hay un odio generalizado a lo austriaco y por extensión a María Antonieta. Se usaría el gentilicio «la austriaca» para referirse a ella de forma despectiva, entre otros términos que veremos a continuación. También se haría referencia a sus orígenes con el título «la architigresa» (Madame de Staël, 2006, pp. 9, 121-123).

María Antonieta tampoco contaba con el apoyo de su marido. Ambos hacían vida completamente separada y ni siquiera consumaron el matrimonio hasta que, siete años después de la boda fueron visitados por el emperador José II, hermano de María Antonieta, quien asesoró a su cuñado a este respecto (Hardman, 2019, pp. 57-58). Los apoyos de la delfina en la corte eran su abuelo político, el rey Luis XV, quien la agasajaba con joyas (Hyams, 2019, p. 60), y su cuñado Carlos, conde de Artois.

Reina de Francia

En 1774 Luis XV falleció y su nieto le sucedió como Luis XVI. La nueva reina consorte, María Antonieta, intentó intervenir tímidamente en política, reclamando el cese de aquellos ministros que la difamaban (Hardman, 2019, pp. 46 y ss.), pero Luis XVI desoyó a su esposa, y en su lugar confió en los consejos de su tía Adelaida para sus primeros nombramientos (Hyde, 2003, p. 54-55).

Durante el resto del reinado María Antonieta haría intentos, normalmente infructuosos, por destituir a los ministros y servidores que la agraviaban (Fraser, 2006, p. 185-186; Hardman, 2016, 178). Sin embargo, no tendría una línea política clara ni se entrometería en grandes cuestiones de gobierno. Intentó hacerlo cuando su marido buscó aliarse con Prusia en una guerra contra los hermanos de María Antonieta, y en las cuestiones relacionadas con América, pero en ambos casos fue excluida  (Hardman, 2016, p. 140, 177).

Para evitar que su esposa interviniera en política, el rey trató de reconducirla a intereses más mundanos, como la moda, y le concedió el Petit Trianon, un palacete en Versalles. A fin de colmar las actividades de María Antonieta, Luis XVI llegó a gastar cantidades desmesuradas (Hyams, 2019, p. 82-83, 189).

Figura 2. María Antonieta son sus ropas de coronación. Licencia: Dominio Público. Fuente

Estas actividades, exageradas, se convirtieron en la base para las críticas que se harían a la reina. Fue víctima de burlas por establecer la moda de emplear pelucas altas con plumas, y se consideraba que sus vestidos de seda eran un signo impropio de coquetería (Thomas, 1993, pp. 81-88). También se criticaba los gastos en las reformas de Petit Trianon, aunque para amueblarlo se usaron objetos pertenecientes a las anteriores reinas de Francia y cualquier otro gasto solo pudo hacerse con permiso de Luis XVI, pues la renta que María Antonieta recibía hubiera sido insuficiente (Hyde, 2003, p. 58).

A estas afirmaciones, que consistían en exagerar hechos reales, se emplearon otras infundadas. Empezaron a circular rumores sobre una convulsa vida amorosa, tanto que se usaron sus reuniones en el Petit Trianon para acusarla de mantener relaciones homosexuales con algunas de sus damas. Según estos mismos rumores, la atracción de la reina hacia personas de su mismo género habría sido heredada de su madre, María Teresa (Thomas, 1993, p. 115-120). Cabe destacar que las acusaciones de homosexualidad no se convirtieron en un arma relativamente habitual para tratar de deslegitimar a rivales políticos hasta principios de siglo XX (Clark, 2020), y por ello no se le pueden dar veracidad sin pruebas sólidas sobre la orientación de la figura en cuestión.

También se acusó a María Antonieta de mantener relaciones con hombres. Cuando nació su primera hija, llamada María Teresa en honor a su abuela materna, surgieron rumores de que podría no ser hija del rey Luis, a quien no se le conocía ningún contacto íntimo con ninguna mujer hasta que consumó su matrimonio un año antes. Se creía que el verdadero padre de la princesa podría haber sido el duque de Coigny o el cuñado de la reina, el conde de Artois (Hardman, 2019, 63-64). La afabilidad de Artois y la reina daba lugar a rumores, no solo sentimentales, sino también políticos, pues también se dijo que María Antonieta confabulaba para derrocar a su esposo y poner a su cuñado en el trono (Fraser, 2006, p. 385), algo que no tenía sentido ya que suponía un perjuicio a sus hijos.

Figura 3. María Antonieta con sus hijos. Élisabeth Vigée-Lebrun. Licencia: Dominio público. Fuente.

Luis XVI y María Antonieta hicieron caso omiso a la mala imagen que se estaba generando de la reina durante mucho tiempo. Otros contemporáneos, como Catalina II de Rusia, eran más conscientes de cómo la opinión pública estaba ganando y lo perjudiciales que podrían ser las famas peyorativas como la de María Antonieta (Pipes, 1995, pp. 253-259). Finalmente, ambos conocerían las consecuencias de no combatir a tiempo un discurso negativo hasta que fuera demasiado tarde, y se usara como arma en la revolución que vendría después, pero eso se explicará en otro artículo.

Conclusiones

Con base en lo observado, se puede incluir que detrás del discurso sobre María Antonieta hay algo más que una reina frívola e insensible que ha permanecido en la cultura popular hasta día de hoy. Si bien parte de las afirmaciones que se hacen sobre ella son ciertas, otras solo tienen como objetivo crear ideas peyorativas en torno a ella. En todo caso, no se basaban en una preocupación sincera, sino en el deseo de movilizar a la población en su contra para restarle autoridad e impedir que interviniera en política.

En realidad, se trató de una reina aislada, cuya principal motivación fue tratar de evitar ser vilipendiada por los miembros de la corte, sin recibir apenas apoyo. Sus hábitos más cuestionables, relacionados con los gatos, no dependían de ella, sino que fue su esposo quien los impulsó en perjuicio de las arcas para evitar la intervención de estaen política. De este modo, se creó una imagen sobre ella creada por igual entre sus detractores y su propia familia.

Bibliografía

Clark, A. (19 de noviembre de 2020). Homosexuality and political scandal until 1919. En E. Hannah (Ed.), Oxford Research Encyclopedia of Politics. Oxford University Press. Publicación anticipada en línea. https://doi.org/10.1093/acrefore/9780190228637.013.1915

Fraser, A. (2006). María Antonieta. La última reina. Edhasa.

Hardman, J. (2016). The Life of Louis XVI. Yale University Press.

Hardman, J. (2019). Marie Antoinette: the making of a French queen. Yale University Press.

Hyams, C. (2019). Memoires d’une espionne de Marie-Antoinette. Mercure de France.

Hyde, C. (ed.). (2003). Secret Memoirs of Princess Lambelle. Her confidential relations with Marie Antoinette, ed. Catherine Hyde. University Press of the Pacific.

Jalabert, L. (2014). Du territoire d’entre-deux à la limite : L’espace lorrain à l’épreuve de l’État (XVIe-XVIIIe siècles). Revue géographique de l’Est, 4. https://doi.org/10.4000/geohist.4144 

Madame de Staël (2006). Reflexiones sobre el proceso de la reina. Abada.

Pipes, R. (1995). Russia under the Old Regime. Penguin Books.

Thomas, C. (1993). La reina desalmada. María Antonieta en los panfletos. Muchnik.

Cómo citar este artículo Formato APA
Fernandez Guisasola, L. F. (2026, 7 de septiembre). María Antonieta, víctima de su propaganda. ArqueoTimes. https://arqueotimes.com/articulos/maria-antonieta-victima-de-su-propaganda/

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