Huntington y Sorolla: La visión de España en Nueva York
Historia ContemporáneaHistoria del ArtePatrimonio

Huntington y Sorolla: La visión de España en Nueva York

Archer Huntington, un apasionado del arte español en la Gilded Age

Archer Milton Huntington nació el 10 de marzo de 1870 en Nueva York. Fue hijo de Arabella Duval Yarrington (1850/51-1924), quien contaba con una gran colección de pintura antigua, artes decorativas, y un gran conocimiento en historia francesa. Hijo adoptivo de Collis P. Huntington (1821-1900),  creador de la Central Pacific Railroad. Fueron una de las grandes familias de la Gilded Age (Edad Dorada) estadounidense. Sin embargo, Archer no siguió los intereses familiares, sino el arte. Archer siempre quiso crear un museo, porque en sus propias palabras: «Dondequiera que pongo el pie, aparece un museo» (Proske, 1963, p. 1). Con doce años tras una visita a la National Gallery de Londres, tuvo una revelación, y su amor por los museos floreció, incluso deseando vivir en uno de ellos. Desde su adolescencia fue un estudioso de arte y literatura española. Tras leer dos obras del autor británico George Borrow: El Zincali: un relato de los gitanos de España (1841) y La Biblia de España (1843), quiso aprender español para conocer la cultura española en profundidad, ayudado por profesores de la Universidad de Yale. Cuando por fin viajó a España, afirmaba:

No es tanto el color y el romanticismo (…), sino el extraño y sombrío escenario de todo ello, el maravilloso y apático paisaje, desvelado, taciturno, monótono (…) resplandeciente de vida ardiente, impetuoso, contenido, indiferente, receptivo. Mira lo suficientemente profundo en su corazón y podrás leer el corazón del español (Proske, 1963, p. 3).

El aspecto físico de Huntington y su conocimiento del español era algo destacado cuando llegó a España, siendo descrito en 1898 por el poeta español Francisco Rodríguez Marín (1855-1943), tras su encuentro en Sevilla,: «Archialto de estatura, acompañado de carnes, rostro expresivo (...), ojos detrás de grandes cristales de sus gafas (…) Érale familiar nuestro idioma y lo hablaba seguida y correctamente, aunque no sin acento o dejillo extranjero» (Fernández Lorenzo, 2018, p. 28).

Desde pequeño escribía poesía ( Proske, 1963, p. 4), y tras sus viajes a España escribiría un libro acerca del norte, A Note-Book in Northern Spain (1898)  (Huntington, 1898, p. 7). Además tradujo el Poema del Cantar Mío Cid al inglés. Asimismo, Huntington dio apoyo económico a sociedades y publicaciones en Europa. En España sufragó campañas arqueológicas en Itálica (Sevilla) (1898), o en La Alcudia de Elche (1905), donde en 1897 fue descubierta la Dama de Elche, y Huntington esperaba encontrar otra escultura de similar importancia. En adición, fue benefactor del Museo Casa de Cervantes (Valladolid) y la Casa-Museo del Greco (Toledo) (Proske, 1963, pp. 4-17). Como afirmaron sobre él: «La tenacidad y dedicación que había mostrado el padre para los negocios, la mostró el hijo para el museísmo. Si al padre le llamaron el titán de los ferrocarriles, al hijo le llamaron el titán del museismo» (García Mazas, 1962, p. 388).

El 18 de mayo de 1904, Archer Huntington fundó la Hispanic Society of America, ubicada en la avenida Broadway, nº155, del distrito de Manhattan. Dicha institución alberga un museo y una biblioteca representando las colecciones de arte español y enfocándose al estudio de la lengua española y portuguesa. Su biblioteca se convertirá en una de las más importantes en torno a la historia española fuera de nuestras fronteras. La mayoría de las colecciones de la Hispanic Society fueron adquiridas personalmente por Huntington a marchantes de arte, subastadas en Nueva York, París y Londres, antes de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Sus adquisiciones incluían pinturas, esculturas, textiles, mapas o numismática. En todas sus compras Huntington tuvo como principio comprar obras solo fuera de España, para no robarle al país sus tesoros artísticos. La apertura del nuevo espacio al público tendría lugar el 20 de enero de 1908 (Proske, 1963, pp. 8-9).

Figura 1. Hispanic Society of America, en 1909. Dominio Público. Fuente

Joaquín Sorolla, el pintor de un gran mecenas norteamericano

Joaquín Sorolla y Bastida nació en Valencia, el 27 de febrero de 1863. Con veinte años ganó el segundo premio en la exposición Nacional de Bellas Artes de 1884, por su cuadro “Defensa del parque de artillería de Monteleón” (1884, Biblioteca Museo Víctor Balaguer de Villanueva y Geltrú, Barcelona), además de otra obra “El grito del palleter” (1884, Diputación de Valencia). Gracias a este gran éxito consiguió ser pensionado con una estancia en Roma que le permitió perfeccionar sus estudios en pintura. Asimismo, viajó seis meses a París donde conocería la pintura impresionista, que influiría posteriormente en su pintura. Terminada su estancia en Roma, volvería a España, casándose con Clotilde García del Castillo (1865-1929), hija de su maestro, Antonio García Peris. Tendrían tres hijos: María (1889-1956), Joaquín (1892-1948) y Elena (1895-1975). Entre 1889 y 1892, el matrimonio se instaló en Madrid. Joaquín tuvo un gran éxito comercial, siendo premiadas diversas obras, y galardonado en 1901 con la Legión de Honor de Francia como Caballero, y en 1906 como Oficial (Codding, 2002, pp. 3-8).

El primer cuadro de Sorolla conocido por el público estadounidense fue “¡Otra Margarita!” (1892, Museo de Arte Mildred Lane Kemper en San Luis, Estados Unidos), expuesto en Chicago en 1893 para la Exposición Universal (Muller, 2004, p. 11). Archer Huntington vio las obras de Joaquín Sorolla en 1908 en la Grafton Gallery de Londres. Contemplando, al que según él era el pintor más representativo del genio artístico español. Meses después, Huntington decidió realizar en la Hispanic Society una exposición de trescientos cincuenta lienzos de Sorolla. La exposición se inauguró el 4 de febrero de 1909. Fue un gran éxito, siendo la exposición de arte con mayor número de visitantes realizada hasta la fecha en la ciudad de Nueva York (Proske, 1963, p. 11). Las pinturas se trasladaron a Buffalo y Boston, vendiéndose más de la mitad de los lienzos (Muller, 2004, p. 9).

El gran éxito de esta exposición hizo que Huntington organizara dos años más tarde otra exposición con obras de Sorolla en el Instituto de Arte de Chicago (Chicago) y en el Museo de Arte de San Luis (Misuri). Huntington y Sorolla compartían la pasión por el trabajo. Huntington afirmará en sus diarios: «Lo único que le importa [a Sorolla] de este mundo es su arte. Da gusto. Trabaja como a mí me gusta trabajar y por eso hemos congeniado tan bien» (Codding, 1998, p. 10)

Figura 2. a) Archer M. Huntington en 1910. Dominio Público. Fuente. b) Joaquín Sorolla y Bastida durante su visita a Estados Unidos en 1909. Dominio Público. Fuente. 

En 1910, Archer M. Huntington y Joaquín Sorolla firmarían el mayor contrato artístico de la vida del pintor. Este último, se comprometía a realizar pinturas al óleo sobre lienzo de gran tamaño para una sala, aún no construida, en la Hispanic Society. Con unas dimensiones aproximas de cuatro metros de alto por setenta de largo. Los temas de los cuadros representarían la vida cultural de España y Portugal. Sorolla decidió presentar una “visión de España”, representando distintas regiones de la Península Ibérica. La serie se llamaría Las Regiones de España. Realizó 14 paneles al óleo sobre lienzo, tituladas: Castilla. La fiesta del pan (1913), Sevilla. Los nazarenos (1914), Aragón. La jota (1914), Navarra. El concejo del Roncal (1914), Guipúzcoa. Los bolos (1914), Andalucía. El encierro (1914), Sevilla. El baile (1915), Sevilla. Los toreros (1915), Galicia. La romería (1915), Cataluña. El pescado (1915), Valencia. Las grupas (1916), Extremadura. El mercado (1917), Elche. El palmeral (1918-1919), Ayamonte. La pesca del atún (1919).

Figura 3. Galería Visión de España de Joaquín Sorolla y Bastida, en la Hispanic Society de América. Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International. Fuente.

Sorolla comenzaría a realizarla en 1911, reuniendo fotografías, recortes, material etnológico, etc., para conseguir autenticidad en los detalles, realizando la mayoría de las pinturas al aire libre. Viajó a cada uno de los lugares seleccionados para pintar, trabajando al principio con gran entusiasmo, a veces incluso necesitaba más de una hora para tranquilizarse después del esfuerzo de un día de trabajo. Trabajaba con modelos vestidos en sus trajes regionales, en sesiones que comenzaban a la una y media de la tarde. Para las cinco de la tarde los modelos que se habían cansado se sustituían por otros, para que Sorolla pudiese continuar con su trabajo. Al terminar el día, cuando el sol estaba a punto de ponerse, captaba en el lienzo sus rayos de color reflejándose en las piernas de los modelos. Y seguía trabajando hasta el agotamiento. Las energías comenzaron a fallar en 1917, mientras que el tiempo fijado de la obra se extendía más allá de los cinco años acordados. Finaliza Ayamonte. La pesca del atún en 1919, aquejando dolores, calor, malestar, mosquitos y nostalgia de su familia. El propio Sorolla lo describiría como un verdadero calvario.

En 1920 el pintor sufriría un ataque de hemiplejía, por el cual se quedó incapacitado. Falleció el 10 de agosto de 1923, en Cercedilla (Madrid), a los 60 años. Las Regiones de España fueron expuestas en el Museo del Prado antes de ser enviadas a Nueva York en 1922. Finalmente se mostrarían al público en 1926, tres años después del fallecimiento del pintor, en la nueva Sala Sorolla de la Hispanic Society of America, donde se encuentran actualmente (Muller, 2004, p. 28-33).

En conclusión, Archer M. Huntington invirtió gran parte de su fortuna en el estudio, búsqueda, compra y mecenazgo de obras, que permitieran descubrir la historia de España. Encontrando en Sorolla a un pintor cuyo éxito comercial, estaba a la par de su inmenso talento, consiguiendo reflejar lo que Huntington deseaba plasmar en su museo, las regiones históricas que forman España.

Bibliografía

Codding, M. A. (1998). Archer Huntington, paladín de España en América. En Sorolla y la Hispanic Society. Una visión de la España de entresiglos (p. 110). Fundación Colección Thyssen-Bornemisza.

Codding, M. A. (2002). Archer Milton Huntington, the Champion of Spain in America. En Kagan, R. (ed.), Spain and the United States: The Origins of American Hispanism (pp. 142–170). University of Illinois Press, Urbana.

Fernández Lorenzo, P (2018). Archer M. Huntington: El fundador de la Hispanic Society of America en España. Marcial Pons.

García Mazas, J. (1962). El poeta y la escultora: La España que Huntington conoció. Revista de Occidente.

Huntington, A. M. (1898). A Note-Book in Northern Spain, G. P. Putnam’s Sons,

Muller, P. E. (2004). Sorolla y América. En Hispanic Society of America (Ed.), Sorolla: The Hispanic Society (pp. 9-41). Ediciones El Viso.

Proske, B. G. (1963). Archer Milton Huntington. Hispanic Society of America.

Cómo citar este artículo Formato APA
Baz Vevia, M. V. (2026, 19 de octubre). Huntington y Sorolla: La visión de España en Nueva York. ArqueoTimes. https://arqueotimes.com/articulos/huntington-y-sorolla-la-vision-de-espana-en-nueva-york/

Comentarios